El maestro
El Maestro afirmaba que el mundo que ve la mayor parte de las personas no es el mundo de la Realidad, sino un mundo creado por sus mentes.
Cuando un sabio quiso contradecirle, el Maestro puso dos palos sobre el suelo formando la letra «T», y le preguntó: «¿Qué ves ahí?» «La letra T», respondió el otro.
«¡Lo que me suponía!», dijo el Maestro. «No existe la letra T; no es más que un símbolo que hay en tu mente. Lo que hay ahí son dos pedazos de rama en forma de bastón».
Cuentan que un verano de hace mucho, mucho tiempo atrás, los Oceti-Shakowin, los siete consejos sagrados de los Lakota Oyate y la nación Siux, se reunieron para acampar juntos. El sol brillaba constantemente, pero los animales habían desaparecido y el pueblo sufría de hambre. Cada día se enviaban exploradores en busca de animales para cazar, pero los exploradores no encontraban nada.
A menos de que conozcas la mecánica fundamental del ego, no podrás reconocerlo y caerás en el error de identificarte con él una y otra vez. Esto significa que el ego se apoderará de ti y fingirá ser tú. El acto mismo de reconocer, es uno de los mecanismos para despertar. Cuando reconozcas tu inconsciencia, será precisamente el surgimiento de la conciencia, el despertar.
LAS ENFERMEDADES PUEDEN VERSE COMO VIAJES DE INICIACIÓN CHAMÁNICA EN LOS QUE NUESTRO CUERPO Y ESPÍRITU PODRÍAN ESTAR REVELANDO UN PROFUNDO MENSAJE, UN LLAMADO A TRANSFORMARNOS Y, A LA VEZ, PONIÉNDONOS A PRUEBA
Los atrapasueños son instrumentos de poder de la medicina chamánica, cuyo origen se remonta a las tribus indias americanas. Su aro, fabricado tradicionalmente por madera de sauce, representa la rueda de la vida, la malla o la red son los sueños, anhelos e ilusiones
Sí te contara que existe una tribu conocida como Los Senoi (el pueblo del sueño) donde no saben lo que es ser violentos, ni existe delincuencia, ni enfermedades mentales y solo viven en paz ¿me creerías?